Inspirado en las estructuras de madera que abrazan y protegen la arena en la playa, este brazalete de oro de 18 quilates captura la armonía entre diseño, naturaleza y arquitectura.
Su silueta lineal está compuesta por delicadas barras horizontales que evocan las pasarelas y contenciones que moldean las dunas, unidas por una línea central de esferas que aportan equilibrio y sofisticación. El acabado del oro realza su textura y refleja luz con un brillo cálido y sutil.
Una pieza contemporánea y minimalista que combina fuerza estructural y ligereza visual. Ideal para quienes encuentran inspiración en el mar, el diseño orgánico y la elegancia atemporal.
Pulsera en Oro de 18 quilates. La pieza esta rayada para conferirle un efecto brillante.



