Inspirados en la geometría del caparazón de las tortugas, estos pendientes combinan volumen, ligereza y movimiento en una pieza de fuerte carácter escultórico. El acabado matizado suaviza la luz sobre la superficie, resaltando la pureza de sus líneas y el carácter escultórico de la pieza.
Cada pendiente ha sido cincelado, embutido y matizado a mano, un proceso artesanal que modela el metal y aporta profundidad a su forma. El resultado es una joya contemporánea, equilibrada y llena de personalidad.
Material: Plata 925.
Acabado: Matizado con cincelado y embutido de forma manual.
Medidas Aproximadas: 26 milímetros x 31 milímetros.
Cada par de pendientes es único y puede presentar ligeras variaciones respecto a la fotografía, reflejo de su elaboración manual.



