Inspirado en la silueta serena y poderosa de una cola de ballena emergiendo del agua, este colgante transforma una forma natural en una pieza de líneas suaves y carácter escultórico.
Realizado íntegramente en oro de 18 quilates, su volumen ligero se define mediante superficies curvas que capturan la luz de forma sutil. El acabado mate, trabajado con un delicado rayado manual, genera un brillo suave y cambiante que aporta profundidad a la pieza sin perder su apariencia serena y orgánica.
Su escala contenida lo convierte en una pieza discreta y versátil, ideal para llevar cerca del cuerpo como un detalle delicado que revela toda su riqueza en la textura y el movimiento de la luz sobre el metal.
Cada colgante esta elaborado artesanalmente, conservando las huellas sutiles del trabajo manual que hacen única cada pieza.
Metal: Oro de 18 quilates.
Acabado: Oro matizado y rayado manualmente para sutil efecto brillo.
Medidas Aproximadas: Ancho de 15 milímetros por largo de 10 milímetros.
Cordón corredizo en Nylon negro.
No existen dos piezas exactamente iguales. Su proceso artesanal aporta pequeñas variaciones que reflejan la autenticidad y singularidad de cada joya.



