Una secuencia de formas enlazadas recorre la muñeca creando un ritmo continuo de volúmenes y reflejos. Cada elemento se relaciona con el siguiente en una composición fluida que transforma la luz en parte esencial de la pieza. La repetición de las formas aporta equilibrio, mientras que las variaciones de brillo generan una sensación constante de movimiento.
Elaborada íntegramente en plata, la pulsera está trabajada mediante un proceso artesanal de rayado manual que crea una textura única sobre cada superficie. Este acabado multiplica los matices del metal y hace que la luz se desplace a lo largo de la pieza, revelando destellos cambiantes con cada gesto.
Su presencia envolvente y la continuidad de sus volúmenes le confieren un carácter escultórico y contemporáneo. Una joya que encuentra su identidad en la unión entre materia, ritmo y luz, convirtiendo la repetición de una forma sencilla en una composición llena de profundidad visual.
Material: Plata 925.
Acabado: Rayado a mano para conferir un efecto brillo intenso.



