Inspirados en las formas orgánicas de los erizos de mar, estos pendientes están realizados en plata 925 con un delicado acabado matizado que realza su textura y volumen. Su diseño ligero permite que la pieza acompañe cada movimiento, reflejando la luz con sutileza y aportando una elegancia natural.
Una interpretación contemporánea de la naturaleza, donde la artesanía y el equilibrio de las formas dan lugar a una joya versátil, pensada para llevar tanto a diario como en ocasiones especiales.
Material: Plata 925.
Acabado: Matizado.



